El 92% de las funciones y cargos han quedado abiertos para ambos sexos
El 92% de las funciones y cargos en el Ejército israelí han quedado abiertos tanto a hombres como a mujeres aunque la plena igualdad en las filas militares tardará una o dos generaciones más.
“El porcentaje de mujeres soldado ronda hoy el 33%, pero queremos que haya más y que alcancen la alta oficialidad y los puestos de influencia”, dijo la general de brigada Rajel Tevet, asesora del jefe del Estado Mayor para Asuntos de Mujer e Igualdad de Género.
Volcada desde que entró en funciones, hace un año, en fomentar el alistamiento de mujeres, Tevet aseguró que no está lejos el día en que la cúpula de las Fuerzas Armadas –reducto por excelencia de masculinidad– cuente con dos o tres generalas.
“Ahora solo está la comandante en jefe de Recursos Humanos, pero no hay razón para que se incorporen en breve una o dos más”, afirmó en una entrevista en el Ministerio de Defensa en Tel Aviv. Agregó que hoy solo las fuerzas especiales y las unidades de combate adscritas a la Fuerza de Maniobra quedan fuera del alcance de la mujer.
Se trata de un cambio que comenzó a mitad de los 90 cuando una joven piloto de avionetas, Alice Miller, se dio de bruces con la anquilosada jerarquía militar al exigir ingresar en la Fuerza Aérea.
“El Supremo falló que el interés general de Israel como sociedad igualitaria se imponía a los argumentos operativos y económicos del ejército”, recordó Tevet. Cambiaron así una tendencia inspirada en leyes de hacía cuatro décadas que restringían a la mujer a oficinas y cuarteles en la retaguardia, en la creencia de que la ciudadanía no estaba preparada para que cayeran en manos enemigas.
“Hasta el caso de Miller, las mujeres soldado se dedicaban a funciones educativas, de apoyo y de asistencia”, explicó.
La última piloto de combate en graduarse, de apenas una docena que han conseguido superar el exigente curso de aviación, lo hizo el jueves en un acto que presidió el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y en el que no solo destacaba por su condición de mujer sino por la larga falda que vestía hasta los pies, reflejo de su estricta observancia de las leyes del judaísmo. Netanyahu definió a la aviadora como “un ejemplo para la igualdad de género y una prueba más de que en el Ejército hay cabida para toda la población”.
El 40% de las chicas israelíes eluden el servicio obligatorio de dos años con solo declarar que respetan el “shabat” y las leyes alimentarias de “cashrut”, pero se está registrando una creciente aceptación del servicio militar femenino dentro de las comunidades sionistas religiosas.“El número de jóvenes religiosas que se alistan ha crecido hasta el 25%”, explica la general de brigada.
El cambio ha sido impulsado por pequeñas adaptaciones, como permitir que usen faldas más largas que la reglamentaria por encima de la rodilla, asistan a clases de Torá o salgan a misiones aisladas con compañeras, en vez de con hombres. Una evolución que ha llevado a mujeres a las unidades de combate que no son de asalto, o al frente de las baterías antimisiles Cúpula de Hierro, una plaza muy demandada desde la última ofensiva militar israelí en Gaza.
Las mujeres ganan cada vez más terreno en el ejército israelí
31/Dic/2012